Historia

El Jardín Botánico Forestal de Cundinamarca (JBFC) inicia con un proceso de restauración y posterior conservación ecológica que se desarrolla desde el año de 1995, cuando el Ingeniero Forestal Rafael Sierra Ríos con un profundo compromiso hacia la conservación y la protección de los recursos naturales, adquiere a través de la empresa GEOAMBIENTE S.A.S .Un terreno de 4 hectáreas aproximadamente, en la vereda La Cabrera en el municipio de Pacho Cundinamarca a 2100 m.s.n.m, sitio localizado en el flanco occidental de la formación denominada Páramo de Guerrero y perteneciente a la microcuenca de la quebrada Suchín, la cual a su vez es un afluente del río Batán cuyas aguas drenan en la cuenca alta del rio Negro. El terreno se encontraba con una alto deterioro ambiental debido a que en él se habían desarrollado actividades agropecuarias y mineras intensivas, para posteriormente ser utilizado como vertedero de basuras de la zona.

Es así como GEOAMBIENTE decide iniciar su proceso de recuperación con acciones de recuperación de suelos y producción de árboles de especies de ecosistemas alto andino en especial de Pino romerón (Retrophyllum rospigliosii) llamado en la región Pino de Pacho, y posteriormente de otras especies de la misma familia Podocarpaceae. Con el tiempo este sitio fue denominado oficialmente estación forestal Chilacas.   

 

En la medida que se fue adquiriendo experiencia en la multiplicación de estas especies y con la cooperación de operarios vecinos de la región, se incluyeron especies de otras familias de la formación bosque húmedo-Montano Bajo transición bosque húmedo–Pre montano, tales como Fagaceae, Melastomataceae, Clusiaceae, Meliaceae, Arecaceae, Myricaceae y Tiliaceae. 

Posteriormente y debido al proceso de recuperación ambiental en la Estación Forestal Chilacas, en el año 2003 fue adquirido un  segundo terreno contiguo de 9 hectáreas el cual tiene un transepto de ronda de la quebrada Suchín. El uso previo de este sitio había sido ganadería no tecnificada, lo que originó una afectación del suelo, y un deterioro de la cobertura forestal y de la ronda de la Suchín. Este sitio se denominó Reserva Forestal Nageia en homenaje al género que en ese momento tenía el Pino Romerón (Nageia rospigliosii), árbol insigne del proyecto.

 

Allí se inició a la plantación de las especies forestales que se producían en el vivero e igualmente se iniciaron actividades de recuperación ambiental del área tales como mejoramiento de suelos, restauración ecológica de la zona de ronda hídrica de la quebrada, recuperación de nacimientos de agua, recuperación de zonas de humedales, actividades de educación ambiental  y transferencia de tecnología.

En el año 2015 GEOAMBIENTE entrega las dos estaciones a la Fundación Yurumo con el propósito de iniciar el proyecto JBFC aprovechando tanto su infraestructura como las colecciones botánicas establecidas. Así este proyecto ambiental y de conservación biológica se consolida como el resultado de la unión de la Estación Forestal Chilacas y Reserva Nageia con toda la experiencia, colecciones botánicas y el recurso humano comprometido desde hace aproximadamente  25 años. Actualmente el proyecto cuenta con la infraestructura adecuada para el desarrollo de las actividades de multiplicación de especies forestales, educación ambiental, transferencia de tecnología y conservación de ecosistemas alto andinos, como los son laboratorios de semillas y cultivos de tejidos, la red de senderos  y estancias de interpretación ambiental, la infraestructura de servicios como áreas administrativas, kiosco de suvenires,  zonas de parqueo y las unidades de producción agroecológicas. 

Reconocimiento: